¿Tiene algo que ver la innovación con el ambiente?

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En Pyme Project SAS estamos seguros que “la innovación no puede quedarse sólo en el discurso y en el papel” y que “la creatividad es pensar en nuevas ideas mientras la innovación es llevarlas a cabo”. 

Retomando estas frases, podemos pensar que en realidad la innovación nos invita principalmente a actuar e implementar cambios que generen valor. Y aunque comúnmente se piense que no tiene mucho que ver, la innovación en las organizaciones sí abre un campo infinito de posibilidades relacionado con soluciones ambientales creativas.

Frente al tema deberíamos preguntarnos, ¿no se relaciona cada una de las actividades de nuestra organización con insumos y productos directamente asociados con el resto del planeta? La misión de cada una de nuestras organizaciones puede ir más allá del aporte disciplinar que hacemos a la sociedad y para el que estamos especializados. Eso es innovar: evitar al máximo los impactos ambientales que nuestra propia actividad genere, no es sólo entonces una “apuesta por el planeta”, es además el medio más responsable de apoyo al desarrollo real de nuestra sociedad. 

Incluso, más allá de preocuparnos por la forma en que usamos los recursos y manejamos los residuos, la innovación nos permite adentrarnos en campos de acción tal vez inexplorados por nuestras disciplinas pero bastante útiles. Dichos campos, ecologistas, ambientalistas, verdes o como queramos llamarlos, realmente se nutren de aportes de cualquier tipo de profesión u organización. Aceptan todas las miradas y opiniones, precisamente porque nos afectan a todos y todos somos generadores de dichos conflictos. Ningún área del conocimiento, oficio, actividad o empresa está desconectada del “mundo natural”, como lo hemos llamado. Todos dependemos de él, respondemos frente a él y somos capaces de transformarlo. Se requiere un poco más de creatividad, en principio, que de conocimiento especializado en los procesos naturales.

¿Y qué pasa con la generación de valor? Los problemas ambientales no son problemas de los animales, de las plantas o del agua, son problemas que diariamente afectan a un número mucho mayor de personas, comunidades y ciudades enteras. Realmente es un escenario de innovación abierto, poco explorado y con altísimo potencial.

Puede iniciar, revisando qué usos le puede dar a sus residuos, identificando claramente su cadena de producción y a los diferentes afectados. Más allá de sus clientes, seguramente la actividad de su empresa afecta a un sin número de personas, precisamente porque su producto no se queda en el cliente, sino que pasa por una cadena o ciclo largo de vida hasta ser desechado. 

En su libro Cradle to Cradle: : Remaking the Way We Make Things (De la cuna a la cuna: rediseñando la forma en que fabricamos las cosas), los autores plantean una nueva forma de pensar en los productos. No se trata sólo de "reducir, reciclar y reutilizar" sino de repensar desde la base los procesos. Si en vez de cerrar el grifo mientras enjabona sus manos, se pregunta de dónde viene el agua que utiliza en su empresa y a dónde llega la espuma del jabón, estará en la capacidad de identificar un sin número de conflictos sobre los cuales su empresa con seguridad tendrá algo innovador que proponer; esto es lo que los autores llaman eco-efectividad y eco-eficiencia. (McDonough & Braungart, 2002)

"Construcciones que, como los árboles, produzcan más energía de la que consumen y depuren sus desechos.

Fábricas capaces de producir agua como efluente.

Productos que, una vez acabada su vida útil, no se conviertan en basura, sino que puedan volver a la tierra para, mediante su descomposición, convertirse en alimento y nutrientes para la tierra.

Productos que puedan ser reincorporados a los ciclos industriales.

Materiales que puedan ser recuperados para usos naturales.

Medios de transporte capaces de mejorar la calidad de vida a la vez que distribuyen productos y servicios.

Un mundo de abundancia y no uno de limitaciones, contaminación y desechos" (McDonough & Braungart, 2002)

Así es que como pymes, la invitación es a dejar que las ideas lleguen más allá de los muros y objetivos particulares de nuestra empresa desde sus inicios. El tocar personas, animales, ecosistemas y el planeta en su conjunto, no es problema de unos pocos sino de todos los que desde nuestros proyectos y metas particulares, nos queramos involucrar.

 

Laura Victoria Calderón A.

Consultora e Investigadora en servicios ecosistemicos, Bióloga  y estudiante de Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia.
 

Bibliografía

McDonough, W., & Braungart, M. (2002). Cradle to Cradle: Remaking the Way We Make Things. North Point Press.